Algunos autores como Fray Cipriano de Utrera, sitúan la fundación a mediados del Siglo XVIII (1750 - 1760). Investigaciones realizadas han demostrado que, tras la desocupación haitiana de 1802, un grupo de esclavos, temiendo por su vida al regreso de los blancos, huye hacia la Cordillera Central.
Tres de ellos, con sus familias, acampan en un lugar llamado El Canal, a unos cinco kilómetros de lo que hoy es el municipio de San José de Ocoa. Por coincidencia los tres respondían al apellido Lorenzo, por lo que su fundo dio en llamarse “El Maniel de Los Lorenzos”.
Tiempo después, caravanas de banilejos hacían recorridos de montería en los bosques de Maniel, ricos en reses y puercos cimarrones. Su presencia provocó el abandono del fundo por parte de Los Lorenzos. Para acampar durante sus incursiones, los monteros banilejos construyeron tres ranchos ubicados en Monte Higüero, La Vigía y Sabana Larga.
Los acontecimientos en la parte oriental de la isla provocaron la crisis de la economía hatera imperante en Santo Domingo, cuyo principal comprador había sido la antigua Colonia Francesa. Esto, unido a la quema de Baní ordenada por el presidente haitiano Jacques Dessalines en 1805, provocaría la emigración de algunos pobladores hacia El Maniel.
Un hito que marca los orígenes de San José de Ocoa es sin lugar a dudas la huída de los jóvenes banilejos Andrés Pimentel y Lucía Tejada, quienes ante la oposición de los padres de ella a sus amores, eligieron como lugar de refugio los bosques de El Maniel. Esto ocurría por el año de 1805. A Lucía y Andrés siguieron otras familias banilejas impulsadas por la difícil situación política y económica imperante en la isla. Para el año 1810 el poblado contaba ya con unos 10 caseríos.
Es muy poca la información de que se dispone sobre el núcleo inicial de cimarrones en lo que hoy es el poblado de San José de Ocoa. Si se sabe que las sierras de El Maniel fueron durante mucho tiempo el principal abrigo de los esclavos que iniciaban una vida libre.
Como armas usaban flechas y espadas anchas y cortas que hacían con hierro y acero que compraban a los negros de la ciudad de Santo Domingo. Cultivaban la tierra, poseían carne en abundancia, recogían en los ríos tomines de oro con los que compraban ropa, bebida y otros implementos. Algunos eran católicos. Ponían cruces en sus casas y rezaban el Padre Nuestro y el Ave María, compartiendo estas prácticas con otras de carácter idolátrico.
El 28 de diciembre de 1858, mediante Ley 567, el Presidente General Pedro Santana, crea la común de San José de Ocoa. El 2 de diciembre del mismo año es inaugurado formalmente el municipio, pero el ayuntamiento sólo comienza a funcionar ocho años después, en 1866.
Por tierras ocoeñas pasaron héroes como el General Gregorio Luperón y Antonio Duvergé. También vivió allá el General de las Campañas Máximo Gómez, quien fue Secretario de la Oficina Civil y ocupó otros empleos públicos. El patriota Orlando Masara, convivió con los campesinos de Arroyo Bonito, La Horma, hasta el momento de su muerte.
Ocoa fue también escenario de combates durante la guerrilla de febrero de 1973, comandada por el Coronel de Abril, Francisco Alberto Caamaño Deñó, caído en Nizaíto después de cruentos combates con las fuerzas regulares. Son muchas las batallas que las comunidades de Ocoa han soportado en sus suelos, como Nizaíto, El Memiso, El Cercado, Los Quemados y La Mesa de Domingo. La presencia de Ocoa en acciones bélicas a lo largo de la historia ha estado determinada por su estratégica ubicación en el seno de la Cordillera Central.
San José de Ocoa ha dependido de diferentes provincias a lo largo de los años. En 1858 dependió directamente de la antigua Provincia de Santo Domingo; en 1895 pasó a ser parte de Azua de Compostela, en 1932 Trujillo creó la provincia de su nombre, hoy San Cristóbal, a la que fue adscrita San José de Ocoa, pero esta decisión no fue ejecutada oficialmente, por lo que volvió a ser parte de Azua hasta 1944. Al erigirse la provincia de Peravia, San José de Ocoa se incorpora a ésta por razones geográficas e históricas.
Durante mucho tiempo el ocoeño bailó y aún baila al ritmo de güira, tambora y acordeón, pero al paso del tiempo las cosas cambian. Era un baile compuesto por un bastonero, que era la persona que guardaba el sombrero de los bailadores; se usaba el "gabio" y el brindis, que consistía en un pedazo de yuca o de plátano con carne en una pulla de madera, que daba el parejo a su pareja como gratitud al bailar con ella. Además se ofrecía el refresco, la Malta Morena y la leche condensada.
Entre los ritmos musicales tradicionales cabe citar el merengue, el pambiche y el carabiné. Los campesinos de El Canal, en Ocoa, aportaron la "Maraca Ocoeña", consistente en un instrumento cilíndrico de madera con bolitas dentro y tapado por ambos lados, con clavos y atravesado por los medios. El sonido es similar al de las maracas tradicionales y combina armoniosamente con la güira.
Otra manifestación cultural ocoeña han sido las noches de vela y las salves. En las primeras se cantan salves y se hacen brindis con jengibre, pan, chocolate, café y mentas. Las salves son la misma cosa, pero duran sólo hasta la media noche. Estas fiestas se acompañan con la música y el baile de "Los Palos".
En algunas zonas del área rural, se usó durante algún tiempo el "Baquiní" consistente en cantos y décimas, en vez de gritos, ante la muerte de un niño. Otra manifestación muy extendida en Ocoa es la "Promesa al Santo", consistente en vestir al enfermo de blanco o de una tela especial llamada buenatuta, en cierto tiempo de caminar a pié, en llevar dinero o un miembro del cuerpo hecho en cera, o una piedra en la cabeza. Todo ello a cambio de un milagro de salud o de cambiar la situación económica.
En el aspecto gastronómico Ocoa tiene un plato típico llamado sancocho, consistente en habichuela verde con víveres blancos. Se usaba mucho en los convites para laborar la tierra o recoger el fruto. No cabe olvidar en el postre por excelencia de los ocoeños, saboreado por los nativos y los extranjeros: el dulce de higo.
Ocoa celebra sus fiestas patronales cada 21 de enero, en honor a la Virgen de la Altagracia.
ESTAMPA DE UN HATERO ANDRÉS PIMENTEL ACEVEDO
Andrés Pimentel Acevedo aparece a los ojos de muchos ocoeños más como un personaje legendario vinculado a nuestros orígenes que como una figura histórica con existencia real. Ahora es posible asegurar sin sombra de dudas que la existencia de Andrés Pimentel no admite discusión. Su ascendencia ha sido posible determinarla gracias al colosal trabajo del fallecido investigador Carlos Larrazábal Blanco.
Andrés Pimentel Acevedo era oriundo de Matanzas que en el siglo pasado se llamó Matanzas de Noria. Era hijo de José Clemente Pimentel Báez y María Santos Acevedo.
Hay un dato curioso que no omitiremos. Si Andrés nació en la fecha que trae Larrazábal Blanco, esto es en 1784, en el año 1805 tendría unos 22 años de edad, lo que concuerda con la tradición oral que asegura: “Un mozalbete de 22 años”, entre otras.
Las referencias más cercanas una Lucía, la encontramos en “Familias Dominicanas”, 2 y alude a Lucía Pimentel, hija de Francisco Pimentel, y Manuela Báez. Esa Lucía murió adulta en el año 1813. ¿Es la misma Lucía que raptó Andrés en el 1805? Si hubo negativa en darla a Andrés por esposa como se ha escrito tantas veces ¿no estaría justificada la actitud de los padres de Lucía en razones de parentesco?
No es descabellada la inquietud. En los libros matrimoniales banilejos se encuentran con frecuencia casos de dispensas matrimoniales por motivos de consaguinidad. Es muy probable que los padres de Lucía, dado el parentesco, no quisieran ni siquiera acogerse al beneficio de la dispensa.
Es muy poca la información de que se dispone sobre el núcleo inicial de cimarrones en lo que hoy es el poblado de San José de Ocoa. Si se sabe que las sierras de El Maniel fueron durante mucho tiempo el principal abrigo de los esclavos que iniciaban una vida libre.
Como armas usaban flechas y espadas anchas y cortas que hacían con hierro y acero que compraban a los negros de la ciudad de Santo Domingo. Cultivaban la tierra, poseían carne en abundancia, recogían en los ríos tomines de oro con los que compraban ropa, debido y otros implementos.
El 28 de diciembre de 1518, mediante la Ley 567, el Presidente General Pedro Santana, crea la común de San José de Ocoa. El 2 de diciembre del mismo año es inaugurado formalmente el municipio, pero el ayuntamiento sólo comienza a funcionar ocho años después, en 1866. Su síndico fue Casimiro Pimentel. San José de Ocoa ha dependido de diferentes provincias a lo largo de los años. En 1858 dependió directamente de la antigua provincia de Santo Domingo; en 1895 pasó a ser parte de San José de Ocoa, en 1932 Trujillo creó la provincia de su nombre, hoy San Cristóbal, a la que fue adscrita San José de San José de Ocoa, pero esta decisión no fue ejecutada oficialmente, por lo que volvió a ser parte de Azua hasta 1944, al erigirse la provincia de Peravia, San José de San José de Ocoa se incorpora a ésta por razones geográficas e históricas. Hasta que el 22 de diciembre de 2000 se promulga la ley 139, la cual elevó a San José de Ocoa a provincia, convirtiéndola en la número treinta de la República Dominicana. El proyecto contó con el respaldo de los tres partidos mayoritarios (PRD, PRSC Y PLD) con representación en el Congreso.
Varias fechas han sido propuestas para señalar el año de nuestra fundación, pero todas son sospechosas de falsedad. El hecho mismo de que distintos autores, tanto en siglos atrás, como en el presente siglo hayan estado dando palos a ciegas ofreciendo una fecha y otra, demuestra hasta la saciedad, que San José de San José de Ocoa se fundó de manera espontánea, no de manera oficial. Es decir, no hubo un acto de estado, del gobierno colonial en el sentido de darle formalidad al establecimiento de un núcleo de pobladores que se sentían ligados al territorio como sucedió con muchas localidades dominicanas.
Otra razón más nos incita a pensar así, de este modo tan radical y concluyente: el que en 12 años removiendo cielo y tierra, no hayamos dado con el plano de nuestra fundación. Hasta hace unos pocos años, nos vinimos a enterar de que fue en el período de la ocupación norteamericana (1916-1924) de Santo Domingo que se confeccionó.
Alguien diría, “pero es que tampoco existe el plano de la fundación de Baní”. A lo que nosotros contestaríamos asistidos de toda la razón del mundo, que el plano de Baní si existe. Lo que pasa, es que ciertos investigadores oficiales lo pasaron de mano en mano y “se perdió”; esto nos consta.
La fecha de nuestra fundación en su etapa banileja, como muy bien la llama en sus escritos el Dr. Alexis Read, acaso sea uno de los puntos más difíciles de nuestra historia. Esto es sólo aparente. Pues existe una fecha que es para nosotros rigurosamente cierta y es la que aceptamos (La versión de Incháustegui, que sitúa la fundación en 1805), hasta que alguien mejor informado, nos demuestre lo contrario.
La versión de Incháustegui que San José de San José de Ocoa se fundó en 1805 es la fecha que nosotros creemos verídica.
¿Por qué?
Porque tenemos los apellidos de personas de todo el siglo pasado y hemos visto que los que no son naturales de aquí, o son nacidos en Baní en el siglo XVIII o en Azua, el segundo pueblo que nos surte de la mayor cantidad de apellidos.
Otra razón poderosa para creerlo, es la destrucción de Baní en 1805 por tropas haitianas. Por esta y otras razones es que creemos, afirmamos y aceptamos como cierto, que San José de San José Ocoa fue fundado cuando aparecía el alba del siglo (XIX), o lo que es lo mismo, el 1805, entre enero y febrero, cuando los que llegaron de Baní abandonaban sus posesiones en Matanzas, Sabana Buey y Fundación, en prevención de la llegada por esos lugares, de las tropas de Dessalines, en marzo del año precitado (1805).
No sabemos con seguridad en que momentote nuestro proceso histórico comenzaron a poblarse las zonas que conforman la ruralidad del municipio de San José de San José de Ocoa. En ese sentido, como en otros, caminamos en arenas movedizas. Un estudio detenido de documentos relativos al Maniel, nos induce a hacer las siguientes consideraciones aproximativas:
a. Tal vez la comunidad más vieja del Maniel es la actual sección Pinar, por el Oeste de la ciudad de San José de San José de Ocoa. Podría hasta pensarse que esa región fue poblada primero que el actual caserío de San José de Ocoa.
Debe advertirse que la mayoría de los apellidos del Pinar proceden de Azua, y Azua es una de las provincias más viejas de la República Dominicana.
En alguna ocasión el distinguido médico ocoeño Dr. Giordano Mancebo ha sugerido la posibilidad de que el núcleo poblacional inicial del Pinar lo conformaran italianos, o descendientes de italianos. Los apellidos Rossi y Minyetti (que alguna vez se escribió Minxette), son de clara procedencia itálica.
b. Estimados que las comunidades del Canal, Rincón del Pino y Maniel Lorenzo, se formaron antes de la llegada de los banilejos, con los negros cimarrones del Maniel de Los Lorenzos.
c. ¿No serían Parra y Tumbaca productos de los remanentes del Maniel de Los Lorenzos que prefirieron adaptarse a la convivencia pacífica con los nuevos pobladores banilejos?
Creemos también, que emigrantes de la provincia de San Cristóbal alimentaron el grupo original en estas comunidades.
d. En la segunda mitad del siglo XIX se poblaron Sabana Larga y El Naranjal.
e. Para el actual Distrito Municipal de Rancho Arriba, tenemos el testimonio de Porter (año 1846) quien encontró gente en la zona, tal vez procedentes del Cibao.
De la sección Nizao, tenemos información de Abad, quien para el 1887 detectó pequeños cultivos a lo largo de la región. Entendemos que los pobladores de Nizao procedían de Sabana Larga.
Ahora bien, este proceso poblacional no fue obra de pocos años. Todavía recordamos que en 1914, se hablaba del Maniel como una aldea, lo que nos permite decir que nuestra zona rural tuvo un lento desarrollo.
En el año 1867, el ayuntamiento de la común había aprobado un presupuesto de 8 pesos mensual para pagarle a un maestro.
El primer profesor de El Maniel fue José Macías, de origen español. En el año1871 no había maestro en El Maniel. En 1874 encontramos que había un maestro pagado por el gobierno central, con un sueldo de 10 pesos mensual.
En el año 1881 había tres escuelas, 2 de niñas y una de varones. Las escuelas de niñas las dirigían María de La Paza Rojas y María de los Ángeles Soto (Mirita), mientras que la escuela de varones la dirigía José Luís Nonato Rojas.
Para la década de los 90 sucedieron dos acontecimientos que sirven de indicadores de las inquietudes educativas y culturales que animaban ya a la humilde villa de San José de San José de Ocoa: uno fue la creación de la primera biblioteca que hubo en la villa, en el año 1893 y fue bautizada con el nombre de Quisqueya.
Tres años más tarde, en 1896, bajo la dirección del maestro Joaquín Bubell, se daba origen a la banda de música municipal.
Por tierras ocoeñas pasaron héroes como el General Gregorio Luperón y Antonio Duvergé. También vivió allá el General de las Campañas liberadoras en Cuba Máximo Gómez, quien Secretario de la Oficina Civil y Ocupó otros empleos públicos. El patriota Orlando Masara, convivió con los campesinos de Arroyo Bonito, La Horma, hasta el momento de su muerte.
San José de Ocoa fue también escenario de combates durante la guerrilla de febrero de 1973, comandada por el Coronel de Abril, Francisco Alberto Caamaño Deñó, caído en Nazito después de cruentos combates con las fuerzas regulares. Quien nació el 11 de julio de 1932 y era hijo del teniente general Fausto Caamaño Medina, quien llegó a ser Secretario de Guerra y Marina durante la tiranía de Trujillo y de doña Enerola Deñó de Caamaño.
A continuación podemos observar una imagen de Francisco Alberto Caamaño Medina Deñó. Son muchas las batallas que la comunidad de San José de Ocoa ha soportado en sus suelos, como Nazito, El Memiso, El Cercado, Los Quemados y La Mesa de Domingo. La presencia de San José de Ocoa en acciones bélicas a lo largo de la historia ha estado determinada por su estratégica ubicación en el seño de la Cordillera Central.
También se menciona que cayeron en El Maniel en una desgracia fatal: Milongo Recio, Hipólito Rodríguez, Manfredo Casado.
San José de San José de Ocoa, una de las provincias más joven de la República Dominicana, tiene una superficie de 840 Km2. Se localiza a 110 Km. al oeste de Santo Domingo, capital de este país del caribe (República Dominicana).
CLIMA Y SALUBRIDAD
(San José de San José Ocoa, capital provincial) tiene un clima suave y agradable, al igual que Constanza y Jarabacoa está ubicada a varias decenas de metros sobre el nivel del mar.
Los apuntes de porter, nada tacaños en la apología de la belleza del paisaje ocoeño, no podía omitir el clima, sobre todo el que acurruca sus noches, “Tan suave y oloroso”, tan incomparable que “que nunca tienen ninguna enfermedad” aparece ligado a las bondades climáticas. Salvo una ocasión en que una epidemia de viruelas “hizo terribles destrozos”, los peores casos de tuberculosis encontraban en el Maniel fuente de curación.
Pero años después un tal Juan Pablo Sánchez, confirmaba la aparición del teniente naval norteamericano. Las únicas enfermedades conocidas, testimonió, eran “la calentura y los resfriados”. Igual opinión tenía Cheri Victoria: 8 solo aparecían “fiebres ligeras” y había una salud excelente en la población.
Entre sus atracciones se destaca el famoso “Rancho Francisco y La Cueva de los Indios”
LÍMITES
San José de Ocoa limita al norte con La Vega, al sur con Peravia, al este con San Cristóbal y al oeste con Azua.
HIDROGRAFÍA Y UBICACIÓN
San José de Ocoa es una provincia agrícola, lamentablemente en su zona montañosa hay bastante deforestación. Los campesinos han abandonado las montañas hacia el pueblo y luego emigran a Santo Domingo, Estados Unidos o Europa. San José de Ocoa está ubicada en la falda de la Cordillera Central, rodeada de montañas. Aquí nacen los ríos Nizao, Las Cuevas Jimenoa, Constanza y otros que dieron origen a la construcción de los complejos hidroeléctricos de Jigüey, Aguacate, Valdesia y Jimenoa. Estas cuencas hidrográficas abastecen de agua a una gran parte de Santo Domingo.
Además de su capital provincial, San José de Ocoa, integran la provincia los municipios de Rancho Arriba y Sabana Larga.
HABITANTES
De acuerdo con el VII Canso Nacional de Población y Vivienda del año 1993 la población total de San José de Ocoa era de 51,251 de los cuales 26,168 son hombres y 25,083 son mujeres. Pero hoy en día la provincia cuanta con un total de 108 mil personas.
COMO HA VENIDO EVOLUCIONANDO
Parte de su evolución la podemos ver en los métodos de trabajo. En 1846, solo se utilizaba el azadón (azada de pala algo curva y más larga que ancha) y el machete. Mas ahora se conocen los arados, rastrillos y azadas, mucho más cómodos todavía que en la antigüedad.
En esta imagen podemos observar los animales siendo utilizados por el hombre para el arado de la tierra.
Otra forma de darnos cuenta como ha venido evolucionando nuestra comunidad es que anteriormente, si querías darte un chapuzón para refrescarte, tenías que acudir a los ríos de los campos, mientras que ahora ya tenemos piscinas hasta en nuestras propias casas.
También, en tiempos muy remotos la comunicación en la comunidad es muy limitada. Se conocía el teléfono de manigueta que fue el primero que tuvo la comunidad hasta que después llegó a usarse el teléfono normal o moderno que digamos, el teléfono móvil y el Internet.
Antes las carreteras eran totalmente de tierra, algo muy incómodo para los conductores de vehículos o hasta para las mismas personas que caminaban sobre ellas, más ahora casi todas tienen un asfalto de petróleo, hasta las que nos conducen a algunos campos de la cuidad. Ahora se viaja con más comodidad.
En fin, la comunidad ha tenido un gran desarrollo en lo que tiene que ver con su evolución.
EL PRIMER MÓVIL
El primer carro que llegó a El Maniel, hoy provincia No. 30, era propiedad del señor Liquito Pimentel. Fue trasladado en parihuela, río arriba por varias personas.
Fue de gran algarabía la presencia de ese automóvil en esta pequeña aldea. Las personas pagaban 3 centavos por montarlo y dar un paseo.
UNA HISTORIA DE AMOR
Hoy en día se cuenta una historia de amor que tuvo lugar en estas tierras de El Maniel, se narra de una joven extranjera que visitó este lugar en los alrededores del año 1922, a quien le llamaban el Dr. Castaño, quien locamente enamorado de la hija de Don Héctor Pimentel, después de haberle enviado varias cartas de esta muchacha, en un momento de locura y desesperación amorosa el hombre decide ir en busca de ella a su propia casa, la cual e hoy la oficina de la Gobernación Provincial.
Una vez en la casa, no encontrándola, haló por su revólver, disparó e hirió a la señora Juanita (madre de la joven), ya la joven se encontraba escondida en un armario, tratando de escondérsele a su enamorado, no obstante, un casquillo de bala penetró hasta la puerta del armario, desconociendo él, que la joven se encontraba allí.
Luego él, herido sentimentalmente, acostándose en cama de la joven se hizo un disparo mortal, habiendo dejado un escrito diciendo que en su lápida del pusieran “Murió por amor”, la cual se puede ver hoy en día en el cementerio municipal.
PERSONAJES DESTACADOS EN LA VIDA POLÍTICA:
En la vida política se han destacado bastantes personajes por lo que mencionaremos algunas de ellas.
Entre esas están: Lic. Alexis Mateo, Bethoven Alcántara, el Dr. Gómez Segura, El Prof. Ramón Mordán, Alfredo Arias, El Dr. Ramón Castillo, El Dr. Manuel Julio Pimentel, Nicolás Sánchez Ciprián.
En la vida literaria; en cuanto a la literatura se han destacado los siguientes:
En la vida literaria: en cuanto a la literatura se han destacado los siguientes personajes: Alexis Read, Pascual Casado, El Dr. Subero Isa, El Prof. Francisco Mateo, El Prof. William Mejía.
En la vida intelectual: Daremos mención especial a las siguientes personas: El Prof. Pascual Estrella Ovalles, Lic. Juan Ramón Báez Pimentel, Lic. Santa Báez, Ramona Liriano, El Dr. Plutarco Elías Sención Batista, José Fco. Subero.
En la vida artística: Aquí podemos mencionar a: Karina Aguasvivas, Espirman Lara, Manuel Emilio Pimentel (Mamilo), Juan Antonio Pimentel (Antorcha), Luis Báez, hijo.
En la vida profesional: Ha habido personas o hay, mejor dicho, que han realizado labores como para destacarse en esta provincia, como son: El Dr. Américo Martínez, El Dr. Ramón Arias, El Dr. Giordano Encarnación, Giordano Mancebo, El Dr. William Read Casado, El Agrónomo Manuel Peralta.
EN LA VIDA DEPORTIVA:
En esta área suelen destacarse los siguientes personajes:
Luís Báez, Güicho Subero, Radamés Sánchez, Fernando Isa, Pedro Pimentel, Laíto Tejeda, Marcos Soto, Renán Pujols, Marcos Aguasvivas, Winston Read, José Paniagua, Orlando Sánchez (Piro), José Piro Sánchez, Luís Chalas, César Matos, Manolo Cuello, Alexis Arias.
INSTITUCIONES DESTACADAS
Una institución religiosa que les brinda ayuda a familias de escasos recursos económicos de esta provincia es la iglesia. Templo Evangélico, que pastorea el Rvdo. Félix Ml. Ortiz Castillo, dicha institución cuenta con un proyecto de capacitación y ayuda a niños, adolescentes y jóvenes, proveyéndole lo necesario para el desarrollo físico, intelectual y espiritual, como son: los cursos técnicos en diferentes ramas que desearan realizar, también lo necesario para el mantenimiento de su cuerpo, ya sea medicina, nutrimento, vestuario, y muchas cosas más.
Este proyecto cuenta con un promedio de alrededor de 200 familias, ubicadas en los barrios marginados de esta comunidad, contribuyendo así, para el desarrollo de nuestra provincia.
Los niños del proyecto reunidos, celebrando su Escuela Bíblica De Verano (EBDV).
Los niños realizando manualidades en una de sus actividades.
No podemos dejar de mencionar la Asociación Para El Desarrollo de San José de San José Ocoa (La Junta), ya que esta, también ha contribuido en gran manera en lo que tiene que ver con el perfeccionamiento de la provincia. Un breve recuento histórico daremos a continuación:
Hablar de los veinte años de la ASOCIACIÓN PARA EL DESARROLLO DE San José de Ocoa, INC. (Junta de Desarrollo), es lo mismo que hablar de logros increíbles; de éxitos espectaculares; de realizaciones hermosas; de Hombre y mujeres distinguidos por el amor a los demás; de sacrificios enaltecedores; de campesinos esperanzados. Pero también es lo mismo que hablar de sinsabores, de sueños inconclusos, de aspiraciones frustradas, de incomprensiones…el historial de esta organización, por lo tanto, tiene que estar salpicado de rasgos que parecen novelescos.
Todo comenzó la noche inolvidable del 12 de julio de 1962, época en que el país se estaba sacudiendo de un letargo de 3 decenios, cuando un grupo de hombres se reunió en lo que hoy es el Centreo Educativo Padre Arturo, para dar inicio a una de las etapas más fructíferas de la vida ocoeña. El pacífico, inteligente, y figura de equilibrio en los momentos de convulsiones sociales y políticas de nuestro pueblo, Rvdo. Padre José Antonio Curcio, convoca para una reunión que daría a luz la primera directiva de la Junta de Desarrollo, presidida, de 1962 a 1964, por una persona esforzada, tenaz y amable: Tomás Antonio Isa (Tony), cuya sensibilidad lo ha llevado al extremo de sacrificar parte de su fortuna personal a favor de personas necesitadas de nuestro pueblo. Este sacrificio, en cambio, le ha hecho ganar prestigio y popularidad.
En esa primera directiva figuró Manuel Ramón Encarnación (q.e.p.d.) quien pasara a la historia de San José de Ocoa como un hombre de gran carácter, serio y capaz, y uno de los mejores síndicos que ha tenido nuestro Ayuntamiento; Dr. William Read Casado (q.e.p.d.), un abogado de eminente que ofreció sus servicios profesionales a la Junta de manera gratuita, por muchos años; José Erriquillo Lavigne (q.e.p.d), persona de una seriedad acrisolada y leal hasta la saciedad as su organización; Eddy Peña Rodríguez, tesorero activo y de gran influencia en nuestra sociedad; Antonio Emilio Ramírez (Milito), cumplidor infatigable de sus funciones de Secretario; Máximo Milciades Ciprián (Ciades) dinámico y leal a la organización hasta el último día que vivió en San José de Ocoa; Miguel A. Aguasvivas (Miguelín), quien tenía la responsabilidad de hacer todos los trabajos mecanógrafos de la Junta; José Mateo, de destacada actuación en la apertura y supervisión de los primeros centros de costura abiertos por la Junta; y Juan Ramón Báez, sustituto de Tony Isa como presidente, en 1964, y reelecto sucesivamente hasta 1976, en base al artículo 20 de los Estatutos.
Queremos que se sepa que el Padre Luís Quinn es una de las personas más destacada en lo que tiene que ver con la religiosidad en San José de San José de Ocoa.
A pesar de su carácter apartidista, a mediados del año 1965, se produce en la Junta un prolongado decaimiento, como consecuencia de divergencias internas producidas por los acontecimientos políticos y bélicos que sacudieron al país en aquella época.
Dentro de este estado de cosas, aparece el Padre Luís Quinn, quien es designado Párroco, en lugar del Padre José Antonio Cursio, Quien a su vez fue trasladado para Azua. A partir del momento en que se hace presente el Padre Luís, la Junta experimenta una sacudida, y empieza un período de gran dinamismo. Luís-como le agrada que le llamen-, hombre de recio carácter, de preclara inteligencia, trabajador infatigable, y de una nobleza de espíritu inigualable, hace que la Junta se comprometa en la realización de múltiples actividades. De aquí en adelante, hasta hoy, el Padre Luís se ha constituido en la bujía inspiradora, no solamente de la Asociación para el Desarrollo, sino del pueblo ocoeño en general. Ha llegado a profundizar tanto en el corazón y el pensamiento de este pueblo, que si llegara a faltarle de manera imprevista, tendría que buscarse inmediatamente otro líder de su misma o parecida talla, para evitar una parálisis en sus actividades. La identidad Padre Luís-San José de Ocoa se pone de manifiesto cuantas veces aflora algún problema de cierta importancia, sea en el plano personal o sea en el plano colectivo. Se le busca, se le llama, se le reclama; de día, de noche, a todas horas; por teléfono, personalmente, como quiera; para pedir un consejo familiar, para ir a buscar una parturienta en una loma y llevarla al hospital; ora para dar una misa o hacer un bautizo, o para buscar los medios de curar a alguien que no tiene con qué; sea para que busque el técnico que debe salvar una cosecha de algún campesino, o para que proporcione los terrenos donde deben ser instalados los transformadores de la compañía de electricidad; para que gestione la construcción de un acueducto o para que procure el alojamiento de los militares que van a construir gaviones que evitarán el arrase de tierra y propiedades; para que se construya un local escolar, una casa familiar, o para que… bueno, prácticamente para todo.
A él se le debe gran parte del desarrollo de San José de Ocoa.
Pero a muy pocos se les ocurre-si es que se le ocurre a alguien preguntar: ¿De dónde saca el Padre Luís los recursos necesarios para hacer tantas cosas? Sencillamente, pide, pide y pide. ¿Dónde? Aquí, allá y acullá. A quien sea y donde sea. No importa la categoría en el plano político, social o económico del personaje al que se dirija. Pero no solamente pide, sino que recurre a la explotación de sus cualidades artísticas, se ha presentado en público como cantante, y hasta ha grabado canciones que se ha difundido por todo el país. Ah!, se me olvidaba: él mismo se acompaña con la guitarra.
Lo más importante de todo esto es que ese trabajo lo hace con absoluto desprendimiento y verdadero amor.
Es interesante saber algo sobre la Lic. Santa Bárbara Báez de Soto, mujer de fácil expresión y de acrisoladas virtudes, quien llegó a ser su presidenta, a partir de 1978, en unas reñidas elecciones que le disputó a Pascual Estrella Ovalles (q.e.p.d)
Bajo la dirección de Santa, reelecta como presidenta, en ocasiones, en virtud del Art. 20 de los Estatutos, la Asociación ha tenido la oportunidad de adquirir gran renombre, su extraordinario papel realizado a raíz de los meteoros David y Federico ha hecho que muchas instituciones, oficiales privadas de nuestro país y del extranjero, fijaran sus miradas en esta organización. Como consecuencia de ello, han llovido los proyectos para que la Junta se responsabilice d su ejecución. Pero no debemos olvidar que la figura señera del Padre Luís y la imprescindible presencia de Tony Isa, fueron claves en todo este proceso de prestigio y de gloria, no solamente para la Junta, sino para todo San José de San José de Ocoa.
La Lic. Santa Báez de Soto explica a directivos de la Cámara Americana de Comercio el funcionamiento de la Junta de Desarrollo.
Padre José Antonio Curcio, fundador de la Junta de Desarrollo, (1962)
LA RELIGIOSIDAD DE LOS PRIMEROS MENIELEROS
David Dixon Porter no anotó nada relativo a la religiosidad de los primeros maní heleros.
Dada su ascendencia es dable presuponer que era nominalmente católica, aunque se dice que algunos lo eran. Ponían cruces en sus casas y rezaban el Padre Nuestro y el Ave María, compartiendo estas prácticas con otras de carácter idolátrico.
Fue 50 años después de la fundación o establecimiento de original caserío (aceptando por cierta fecha de 1805) que los ocoeños construyeron un local para el culto religioso católico.
Un bohío de paja fue el primer templo católico que hubo en el Maniel. El templo católico fue bendecido el día 21 de enero de 1885, y consagrado a San José y a la Virgen de la Altagracia.
LOS SACERDOTES
El Padre Andrés Rosón, fue el primer sacerdote que visitó periódicamente a San José de San José de Ocoa. En el año 1863, el párroco del Maniel lo era el presbítero Juan Velásquez.
Para 1871 no había párroco en San José de San José de Ocoa, según la información dada por Cheri Victoria en 1871, pero el sacerdote de Baní hacía visitas trimestrales.
Al parecer, esa situación duró varios años hasta la llegada del padre de Urrutia e Izaguirre, por el 1875. Su sustitución se produjo en 1878 y el nuevo titular fue el primer dominicano que ejerció funciones sacerdotales en El Maniel, Francisco Díaz Páez de 62 años.
Los demás párrocos del siglo XIX fueron: Teodosio Ramírez de Arellano, en 1878; Carlos M. Piñeiro, en 1879, Manuel de Regla Féliz (1882), Benito R. Pina, en (1893); Joaquín Gómez, 1879; y Tomás López, 1893, hasta 1906.
ASPECTOS CULTURALES
En lo que tiene que ver con los aspectos culturales, San José de San José de Ocoa celebra sus fiestas patronales el 21 de enero, en honor a la Virgen de la Altagracia.
Durante mucho tiempo el ocoeño bailó y aún baila al ritmo de güira, tambora y acordeón, pero al paso del tiempo las cosas cambian. Era un baile compuesto por un bastonero, que era la persona que guardaba el sombrero de los bailadores; se usaba el “gabao” y el brindis. Además se ofrecía el refresco, la Malta Morena y la leche condensada.
Entre los ritmos musicales tradicionales cabe citar el merengue, el pambiche y el carabiné. Los campesinos de El Canal, en San José de Ocoa, aportaron la “Maraca Ocoeña”, consistente en un instrumento cilíndrico de madera con bolitas dentro y tapado por ambos lados, con clavos y atravesado por los medios. El sonido es similar al de las marcas tradicionales y combina armoniosamente con la güira.
Otra manifestación cultural ocoeña han sido las noches de vela y las salves. En las primeras se cantan salves y se hacen brindis con jengibre, pan, chocolate, café y mentas. Las salves son la misma cosa, pero duran sólo hasta la media noche. Estas fiestas se acompañan con la música y el baile de “Los Palos”.
En algunas zonas del área rural, se usó durante algún tiempo el “Banquiní” consistente en cantos y décimas, en vez de gritos, ante la muerte de un niño. Otra manifestación muy extendida en sAn José de San José de Ocoa es la “Promesa al Santo”, consistente en vestir al enfermo de blanco o de una tela especial llamada buena tuta, en cierto tiempo de caminar a pié, en llevar dinero o un miembro del cuerpo hecho en cera, o una piedra en la cabeza. Todo ello a cambio de un milagro desalad o de cambiar la situación económica.
También esta provincia celebró su primer carnaval en el año 2002.
EL PLATO TÍPICO
En el aspecto gastronómico San José de Ocoa tiene un plato típico llamado sancocho, consistente en habichuela verde con víveres blancos. Se usaba mucho en los convites para laborar la tierra o recoger el fruto. No cabe olvidar el postre por excelencia de los ocoeños, saboreado por los nativos y los extranjeros: el dulce de higo. Si vas a San José de Ocoa, no dejes de probarlo.
ACTIVIDADES ECONÓMICAS
Las tierras de esta provincia se han utilizado cada vez más para la agricultura intensiva, por lo que podemos decir que la agricultura es el sector dominante en la economía de la provincia.
Una de las actividades económicas actualmente de la provincia es el ecoturismo. Otras actividades económicas se reducen al comercio, pequeños talleres de ebanistería, mecánica y algunas procesadoras de productos agrícolas, como maní y café. En San José de Ocoa se produce papas, habichuelas, maíz y yuca. Además guandules, cítricos aguacate, café y guineo. Igualmente se produce leche y carne.
¿Desde cuando se produce papa en San José de San José Ocoa?
La primera referencia la encontramos en el año 1861, fecha en que un español había cosechado 30 quintales, y diez años después Cheri Victoria, cultivaba una variedad llamada irlandesa.
Al parecer la papa siguió cultivándose en San José de Ocoa, puesto que encontramos referencias para 11889.
Habichuelas: la primera mención la encontramos en el informe de 1871, también en este mismo año (1871) se mencionan: ñame, batata, arroz, apio, zanahorias, lechuga, tomate, garbanzos, coliflor, rábano, berros.
En 1889, San José de Ocoa produjo 3,000 quintales de habichuelas y 1,500 quintales en 1890.
Café: para el lapso comprendido entre el 1880 y el 1890, El Maniel se había convertido en una de las principales zonas cafetaleras del país, con una producción APRA el año 1884, de 1,050 quintales, aunque el gobernador de Azua advertía que en la zona se producía tres veces más café. En el año 1889, la producción ascendía a 5, 000 quintales y disminuyó en 2,000 quintales el año siguiente debido a una severa sequía.
Entre los caficultores del siglo XIX debe destacarse a los españoles José María Rey e Isidoro Ramírez. Este último residía en el actual paraje El Naranjal. Igualmente, Don Pedro Chalas, quien utilizaba la pulpa de café y habichuela para abonar los cafetales, en la sección La Ciénaga.
Las modalidades de tenencia de la tierra constituyen uno de los factores limitantes para el desarrollo de la provincia. De acuerdo con el diagnóstico agropecuario de 1981, el municipio contaba con unas cinco mil fincas. Unas ocho mil familias vivían del sector agropecuario, pero 2,500 de ellas no tenían tierras propias y 1,800 disponían solamente de pequeñas fincas de hasta 2 hectáreas.
El 60% de las familias que viven del sector agropecuario sólo dispone del 2.5% de la tierra, mientras que el 2.5% de las familias que viven de la agricultura, posee, en régimen de latifundio, el 62.5% de la tierra.
La población económicamente activa (PEA) de San José de Ocoa, está constituida por 17, 242 personas, de las cuales están trabajando 13,154 personas, o sea el 76% de la PEA. De las personas que se encuentran ocupadas, 1,438 son servidores públicos, o sea, el 11% de dicha cantidad.
El cause que nutre de agua a este proyecto de riego esta ubicado en la parte alta de la comunidad, a unos 10 Km. Aproximadamente en la parte nordeste de la comunidad. De este mismo cauce se produce la energía que consume la comunidad. La concentración de su terreno esta ubicado en las que están más distanciadas. Este proyecto comunitario cuenta con una parcelas, cuenta con una impulsión de 1,000 tubos en la líneas de distribución para las diferentes parcelas, cuenta con un equipo de 200 tubos de aluminio dotados de apresares y casorios para la irrigación. Tiene 495 tareas de tierra con un número de beneficiarios de 57 agricultores, dentro de los beneficiarios, 11 son propietarios de la tierra. Los propietarios de la tierra ponen a disposición de los 48 agricultores el 50% de sus tierras para que sea distribuida de una manera instalado en 1996 por la Asociación Para El Desarrollo de San José de Ocoa y esfuerzo de la comunidad y con ayuda de grupos internacionales que participaron en su construcción.
Los principales productos que se cultivan en esta comunidad son: ajíes, berenjena, tomate, zanahoria, cebolla, pepino, cilantro, habichuela, y productos de ciclo corto que permiten tener mejores resultados como es la siembre de hortaliza como experimente orgánico.
HORTALIZA-BERENJENA
Esta práctica contribuye a reducir el uso de producto químico evitando la contaminación ambiental, y un mejor aprovechamiento de los orgánicos de la cosecha y le facilita a los agricultores un mercado más estable.
El cultivo de cebolla es realizado en los finales del año por los agricultores, este cultivo proporciona buena producción, especialmente en esta época del año, sin embargo la gran dificultad es la comercialización, por varios elementos que negativamente inciden, el transporte a los mercados nacionales o regionales, la vía de tránsito de la comunidad a la población está en mal estado, el gobierno no brinda la protección necesaria a los agricultores en la comercialización y el mejoramiento de los camino vecinales, y lo que posibilita que intermediarios aprovechen comprando los productos a mitad de los precios.
El corte de madera: no tenemos referencias al aprovechamiento de la enorme riqueza agroforestal del Maniel en sus primeros años de existencia, en tanto que caserío con vocación de permanencia.
Pero es posible que desde el momento en que el sur convirtió el corte en su principalísimo actividad, los monteros originarios fueron tomándole gusto a una labor que le proporcionaba beneficios económicos. Al menos eso se infiere del relato de porter, quien encontró sobradas muestras en el año 1846 de una más o menos extensa e intensa actividad de cortes de caoba.
Se decía que en El Maniel había madera en abundancia. Que los bosques escondían en su seno abundante madera.
MANIEL
Nadie que haya visto a Maniel se sorprenderá por el gusto de los habitantes en escogerlo como lugar de residencia. Por muchas millas antes de llegar a la población, se presenta todo lo que es bello en la naturaleza. Las montañas de más atrevida apariencia, con sus picos perdidos en las nubes, la rodea por todos los lados, encerrando en este valle campos del más rico pasto donde los hermosos ganados pastan o descansan bajo la sombra de árboles casi vencidos por el peso de toda clase de fruta deliciosa; y los habitantes que trabajan en sus pequeñas plantaciones, que relucen en las laderas de la lomas, dan una idea de tranquila, felicidad que no se encuentra con frecuencia. La naturaleza parece haber gastado mucho de su hábil mano en este hermoso lugar y las altas colinas a cualquier lado opinan desafiar al invasor y al saqueador.

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